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Cómo Vamos en Primera Infancia: Los centros demostrativos definen el futuro de la niñez en Manizales

El martes 28 de julio de 2026, el programa Manizales Cómo Vamos presentó los resultados de su informe Cómo Vamos en Primera Infancia 2025. Se expusieron datos sobre los niños y niñas de 0 a 5 años en materia de aprendizaje, salud, entorno familiar, pobreza y protección. Se destacaron los resultados de impacto que presentan […]

El martes 28 de julio de 2026, el programa Manizales Cómo Vamos presentó los resultados de su informe Cómo Vamos en Primera Infancia 2025. Se expusieron datos sobre los niños y niñas de 0 a 5 años en materia de aprendizaje, salud, entorno familiar, pobreza y protección. Se destacaron los resultados de impacto que presentan los centros demostrativos, una estrategia de aprendizaje para la primera infancia, a través de la innovación pedagógica, los cuales se implementan en dos centros de desarrollo infantil (CDI) de la ciudad, específicamente en Pelusa y Villahermosa. Esta iniciativa se adelanta con los esfuerzos de la Alcaldía de Manizales, United Way Colombia y la Fundación Luker, y para 2026 y 2027 se espera poder seguir buscando su ampliación y sostenibilidad en el tiempo a través de mayores aportes públicos y privados.

Lee el informe completo acá.

Lee la infografía de resultados acá.

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Algunos resultados fueron los siguientes:

Educación y cuidado

La atención integral del ICBF cubrió al 33% de la primera infancia en 2019; en 2025 bajó a 23%. La cobertura en pre-jardín, jardín y transición sigue la misma tendencia, pues transición pasó de 75% en 2022 a 70% en 2024. En este contexto, los Centros Demostrativos toman relevancia, especialmente en su evaluación de impacto de 2025: allí se encontraron diferencias en las cinco competencias del siglo XXI, entre el grupo de beneficiarios del programa y el grupo de aquellos que no lo recibieron, con incrementos de hasta 44 puntos porcentuales en la probabilidad de alcanzar el nivel de desempeño “superior”. Los niños y niñas que no participaron del programa concentraron sus resultados en el nivel inicial, lo que confirma que estas competencias no surgen sin una intervención pedagógica dirigida. La ciudad debe apostar por el futuro de los Centros Demostrativos dentro de su estrategia de educación y cuidado, y trabajar para consolidar estrategias con impacto demostrado para los primeros años de vida. 

Salud 

La tasa de mortalidad de la primera infancia en Manizales fue de 9,2 por cada 1.000 nacidos vivos en 2025, por debajo del promedio nacional (12,4) pero por encima de ciudades como Ibagué (7,1) y Tunja (7,5). El porcentaje de nacidos vivos con bajo peso al nacer, 12,8%, supera el promedio nacional (11%). La cobertura de valoración nutricional se mantiene baja y variable, entre 17% y 37% según el año, sin representatividad estadística. Sostener y mejorar la tasa de mortalidad requiere cerrar esa brecha de información, pues sin una valoración nutricional con cobertura y representatividad adecuadas, la ciudad no puede dirigir con precisión sus estrategias de salud y bienestar para la primera infancia. 

Entorno familiar 

El 42% de los jefes de hogar con primera infancia alcanzó como máximo nivel educativo básica y media, y un 19,9% adicional no superó la primaria. Solo un 21% llegó a nivel universitario o posgrado. En cuanto a actividad principal, el 56% trabaja y el 24,3% se dedica a oficios del hogar. Estos datos muestran una población de cuidadores con acceso limitado a educación superior y con el trabajo como principal ocupación. En cualquier propuesta de desarrollo que venga, la ciudad necesita diseñar programas de apoyo a los cuidadores ajustados a su situación educativa y laboral real. 

Bienestar material

La pobreza monetaria en los hogares con primera infancia pasó de 29,2% en 2023 a 21,1% en 2025, aun así se mantiene por encima de la tasa total de la ciudad (13,2% en 2025). El ingreso promedio de los jefes de hogar con primera infancia en Manizales, de $2.357.285, se ubica por debajo del de Bogotá y Medellín. La tendencia de reducción de pobreza es consistente en los tres años, pero la brecha entre los hogares con niños y niñas pequeños y el resto de la población persiste. Cerrar esa brecha, no solo reducir la cifra general, debe ser el objetivo de la política de bienestar dirigida a esta población. 

Protección 

Los casos de presuntos delitos sexuales contra la primera infancia, según Medicina Legal, bajaron de 33 en 2019 a 17 en 2025, con una tasa que pasó de 11,9 a 6,3 por cada 10.000 niños y niñas. Los casos de violencia intrafamiliar muestran una tendencia irregular: de 21 en 2019 bajaron a 4 en 2020, llegaron a 0 en 2022, subieron a 9 en 2024, y volvieron a bajar a 2 en 2025. La tendencia general es a la baja en ambos tipos de violencia, pero el repunte de 2024 en violencia intrafamiliar, seguido de una caída fuerte en 2025, pide revisar si ese movimiento responde a cambios reales en el riesgo o a variaciones en el registro y la denuncia. La ciudad debe mantener vigilancia sobre esta serie antes de dar por confirmada la tendencia a la baja.