#NosDestacanLosMedios: a partir de los resultados de la encuesta #ManizalesOpina2020 analistas cuestionan las cifras que tienen que ver con el positivismo reinante en la ciudad

MARTHA LUCÍA GÓMEZ

LA PATRIA | MANIZALES

Para haber sido el 2020 un año difícil por los impactos económicos y sociales que trajo la pandemia de la covid-19, los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana de la calidad de vida en Manizales fueron muy positivos. Sin embargo, ese positivismo se debe analizar qué tan real es.

A esta conclusión llegaron ayer María Carolina Londoño, Andrés Felipe Betancourth, Alejandro Barrera, Camilo Vallejo y Orlando Londoño en la presentación de los resultados de este ejercicio que realiza cada año, desde el 2012, Manizales Cómo Vamos.

Fueron los invitados a un panel de opinión en el que escucharon los datos que arrojó esta Encuesta (ver resultados en www.lapatria.com) y con base en ello analizaron algunos, que presentamos a continuación.

Pesimismo vergonzante

María Carolina Giraldo, abogada, especialista en Gobierno y Políticas Públicas

Considera que las valoraciones positivas que dieron las personas consultadas en variables como seguridad, vivienda, educación y optimismo con la ciudad representan por qué dicen estar tan satisfechos de vivir en Manizales, aún en épocas tan complejas.

97% de los consultados en el 2020 dijeron sentirse satisfechos con la ciudad como lugar para vivir.

Giraldo menciona que los valores menos positivos fueron los económicos, lo que era esperable.

Sin embargo, planteó como interrogante si en la ciudad se tiene una percepción de pesimismo vergonzante. “Pareciera que da pena decir que no estamos bien”.

Cita por ejemplo los resultados del estado de salud mental en el último año, que para el 87,1% de los encuestados fue bueno. “Ha sido reiterativo en todos los países occidentales que es lo que más ha afectado la pandemia y el confinamiento. Resulta sorprendente y no sé las causas, pero así va a ser más difícil solucionar este y otros temas, haciéndolo desde adentro y no desde lo público para sumar entre todos”.

No ocultar

Andrés Felipe Betancourth, consultor en temas de planificación y políticas públicas

Manifiesta que el hecho de existir en la encuesta un relativo nivel de satisfacción más alto en los estratos socioeconómicos altos, puede tener que ver con los mecanismos de comunicación que el alcalde, Carlos Mario Marín, ha escogido para transmitir sus acciones, a los que posiblemente no tienen acceso los estratos más bajos y por eso no llega de manera efectiva a toda la ciudadanía.

“En el frenesí de las redes sociales, casi que en tiempo real, se deja caer en la tentación de alentar el optimismo de Manizales ciudad modelo, la que en el país estaba manejando mejor la pandemia, y hoy los niveles de vacunación son bajos y las metas no logradas. Así, el optimismo que se pretende generar tiene un efecto de rebote y es una sensación de pesimismo e incredulidad en las decisiones del alcalde”.

Esto porque según la encuesta, solo el 30% de las personas considera que el alcalde Marín hace una buena gestión y el 33% está satisfecho con la forma como la Alcaldía invierte los recursos públicos

“Los gobiernos nos quieren transmitir la emoción de estar viviendo en un buen lugar, y está bien, el optimismo y el entusiasmo, pero también tenemos dificultades al esconder realidades. Venimos de una administración que decía que Manizales era el mejor vividero, pero para muchas familias viviendo sin empleo, sin servicios públicos y siendo parte de un grupo diferente, es diferente”.

Preguntarse para analizar

Alejandro Barrera, economista y analista económico

“Siempre digo que en Manizales hay mucho optimismo, pero cuando se sale a otras ciudades también digo que en Manizales se vive muy bueno. Quizá ese optimismo desbordado puede estar relacionado con los activos tangibles e intangibles de la cuidad, y sea indispensable seguirlos cuidando porque se pueden convertir en puntos para generar confianza en la economía”.

Expresa que cada estadística es un rostro humano, cita por ejemplo que en Manizales se aumentaron más de 50 mil personas en situación de pobreza monetaria, como lo arrojó la última medición del DANE.

“Lo que nos dice una cifra es cómo interpretarla bajo principios de sensatez. Hay que preguntarse ¿quiénes son más optimistas?, ¿los de ingresos altos? Estamos diciendo que solo 24% de los hogares tuvo una mejora económica en su hogar, según la encuesta, o sea que más del 70% está diciendo que no mejoraron las cosas en su hogar; es la percepción más baja desde el 2012”.

Preocupa la participación

Camilo Vallejo, gerente de la Corporación Cívica de Caldas

Se centró en temas de participación ciudadana, que en la encuesta registró que el 78% dijo no haber participado en ninguna organización, espacio o red durante el 2020.

“La falta de participación empieza a atravesar otros temas. Los encuestados piensan que la corrupción creció más que en el 2019, pero no participan al menos en las ideas generales de lo que se piensa es participar. Llama la atencion que los peatones dicen estar menos satisfechos con una actividad como caminar, pero ¿a dónde llevan esa insatisfacción?, ¿a las redes sociales?, ¿cómo lo hacen si no participan?

“También tiene que ver con el estilo de gobierno, que le gusta generar confrontación, medir el pulso con sus críticos y desde ahí la gente tiende a pensar que está pasando algo. Esto tendría que ver con la preocupante percepción de la gestión”.

Optismismo o conformismo

Orlando Londoño Betancourt, docente en las universidades de Caldas y Autónoma

Sobre la encuesta en general dice que genera una información que se convierte en punto de partida para cruzarla con el sentimiento real y con lo que se percibe en la calle de la situación real de las personas, pues es una encuesta aplicada a un número determinado de personas (759 mayores de 18 años en estratos sociales de 1 al 6).

“A veces se cree que las cosas van peor o que no hay tal optimismo. A veces creo que el exceso de optimismo se refleja en una encuesta como esta, y ahí no sé si hablar de optimismo o de una ciudad que es profundamente conformista, sobre todo con conceptos como el respeto con el otro. Creo que alcanzamos ciertos niveles de tolerancia, pero no acompañados de empatía, especialmente en temas de diversa orientación sexual e identidad de género, y esto lleva a la necesidad de contrastar con lo que realmente ocurre”.

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30 abril, 2021