#NosDestacanLosMedios: Manizales apenas está en la mitad del camino para ser una ciudad verde y sostenible ambientalmente

A pesar de que el alcalde de Manizales participó en la COP26, cumbre mundial climática, y resaltó los esfuerzos y proyectos para reducir la huella de carbono de la ciudad, analistas consideran que el avance es lento, que la Alcaldía debe enfocarse en la adaptación y que los indicadores de competitividad rajan a Manizales, por lo que a Manizales todavía le falta para ser una ciudad ambientalmente sostenible.

MIGUEL ORLANDO ALGUERO

LA PATRIA | MANIZALES

Manizales ha sonado en el encuentro mundial COP26 en Glasgow (Escocia), donde líderes políticos, ambientalistas y empresarios se han reunido para hablar del cambio climático. El alcalde, Carlos Mario Marín, se ha destacado, según él, por las gestiones y proyectos de la capital de Caldas para la protección del medioambiente.

Participó en la conferencia «Los desafíos del cambio climático en las ciudades del mundo», en la que compartió ponencia con la alcaldesa de Montevideo (Uruguay), Carolina Cosse; el alcalde de Tegucigalpa (Honduras), Nasry Asfura; el gobernador del Estado de Nuevo León (México), Samuel García; y el alcalde de Portoalegre (Brasil), Sebastião Melo.

Según información de la oficina de prensa de la Alcaldía, el alcalde habló sobre las gestiones de Manizales para beneficio de los ecosistemas y la promoción del transporte sostenible, como la Línea 3 del Cable Aéreo, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), la construcción de parques, bulevares, redes de ciclorrutas, entre otras obras.

Piloto

La Alcaldía también anunció que tras el encuentro del alcalde Marín con el presidente de Francia, Emmanuel Macrón, la capital de Caldas sería piloto entre ciudades del país para recibir 2 mil millones de dólares para invertir en proyectos medioambientales. Asimismo, la Administración municipal precisó que el mandatario local se puso en contacto con miembros del Gobierno francés y de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) para la postulación oficial.

El alcalde de Manizales insistió en que con los proyectos que ejecuta su Alcaldía habrá una reducción de por lo menos 780 toneladas de dióxido de carbono al año, en especial con la línea tres del Cable Aéreo.

Presupuesto

Lo anterior concuerda con la apuesta del alcalde Marín para el 2022 en su presupuesto. De acuerdo con los rubros destinados, para el programa Manizales más Verde habrá un incremento del 48,64%, se pasa de $14 mil 394 millones en el 2021 a $21 mil 396 millones en el 2022. También hay aumento en el programa de Gestión del riesgo de desastres con un alza del 54,22%, de $6 mil 148 millones a $9 mil 481 millones.

Asimismo, para el programa Adaptación al cambio climático los rubros ascienden en el 51,56%, de $1.194 millones a $1.809 millones. Y en el plano educativo con el programa Educación y participación ambiental la tendencia se mantiene con un aumento del 52,42%.

Con estas partidas está claro que el tercer año de mandato del alcalde Marín será verde. Y en su cuenta de Twitter (@Alcalde_Verde) promociona a Manizales como una ciudad verde.

Se raja

Sin embargo, el discurso de Marín en la COP26 no es coherente con los indicadores recientes del Índice de Competitividad de Ciudades, que entregó el Consejo Privado de Competitividad (CPC) y la Universidad del Rosario, en el que Manizales ocupó la sexta posición en la evaluación general y la tercera casilla en el pilar de Sostenibilidad ambiental con 5,17 puntos sobre 10.

Aunque está entre los primeros lugares de las 32 ciudades, cuando se revisa dicho pilar en sus indicadores no le va tan bien. Por ejemplo, en el ámbito de Activos naturales Manizales tiene una calificación de 4,08 puntos y se ubica en la posición 30 de 32. Para el ámbito de Áreas protegidas la puntuación es de 1,37, posicionándose en la casilla 26.

De igual manera, pasa con el ámbito de Emisiones de CO2 de fuentes fijas con 1,46 puntos, puesto 30 del ranking; y también se raja en la calificación del ámbito Inversión en servicios ambientales con 2,64.

Solamente, saca la cara en los ámbitos Área de bosque deforestada (9,41), pero la posición es intermedia (16); Gestión ambiental y del riesgo (6,25) en el puesto 2 y Empresas certificadas ISO14001 con una nota de 9,86, en la casilla 2.

LA PATRIA habló con tres expertos para conocer cómo se encuentra Manizales en relación con el cambio climático.

Protección de áreas de conservación, a paso lento

Olga Lucía Ocampo, investigadora en cambio climático y desarrollo sostenible, doctora en Ingeniería:

Hay que entender que la batería de indicadores del Índice de Competitividad cuando mide los temas ambientales le da mayor peso a las áreas protegidas, que no solo depende de la planeación municipal, sino de Corpocaldas y Parques Nacionales Naturales de Colombia, para declarar una reserva. Tanto Manizales como Caldas van a paso lento en la protección de nuevas áreas de protección.

Destaco los estudios que realiza Corpocaldas con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) desde el año pasado, para identificar cuáles zonas, inventario de especies, análisis de biodiversidad y áreas protegidas. Vienen trabajando desde el año pasado. El objetivo principal es avanzar las zonas protegidas de la sociedad civil, porque muchos terrenos son de particulares, para uno pasar de particular a área protegida no es sencillo.

Toca acelerar las estrategias de conservación principalmente en Manizales, luego en La Dorada, Villamaría, Neira y Chinchiná, porque son las poblaciones más vulnerables al cambio climático, en ellas hay que tener zonas protegidas.

COP26

La meta de Colombia para la COP26 es retadora, implica aumentar al 30% las áreas protegidas, estrategia de la ONU. Para esto Manizales debe trabajar en conjunto con comunidades que trabajan en la conservación y los dueños de esos predios, al igual que incluir en la agenda las cuencas, en nuestro caso la cuenca del río Chinchiná.

Respecto a los gases de efecto invernadero, tenemos el estudio de la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático, en la que aporté desde la U. Autónoma de Manizales. Hay reporte de 306 mil 906 toneladas de CO2 equivalentes a emisiones anuales. Para bajar esa carga, se tiene que trabajar en el saneamiento y la cuota es la PTAR.

Según la Tercera Comunicación, Manizales tiene dos huellas de carbono: la primera es el transporte, por lo que es urgente que se ponga en marcha el modelos de movilidad sostenible para mejorar la calidad del aire, que es buena en la teoría, pero no cumple los estándares de la OMS. Se suma la carga del volcán del Ruiz. La segunda es la industria manufacturera, sobre la cual la norma ejerce presión para que bajen las emisiones.

Manizales debe seguir trabajando en mejorar las prácticas agrícolas y ganadería sostenible, avanzar en la parte residencial respecto a las construcciones sostenibles que implican menor consumo de energía y fortalecer las energías renovables. Asimismo, aumentar el reciclaje y una mejor disposición de residuos sólidos, porque estos cuando se descomponen tienen metano, gas que tiene un 45% más potencial de calentamiento.

 

Es mejor la adaptación, que la mitigación

Andrés Felipe Betancourth, director de Proyectos de Insuco Latinoamérica, consultor en planificación y políticas públicas:

Celebro la coherencia del alcalde en su discurso y la asignación de partidas para el 2022. No obstante, queda la tarea de que esos recursos se materialicen en acciones concretas. Como ciudadanos debemos hacer control para que esa plata se invierta bien y las medidas que se adopten sean efectivas, que esto no sea solo por moda. Lo que realmente se debe hacer es la transformación ambiental.

Países como el nuestro y ciudades como Manizales aportan poco al calentamiento global, pero sí pueden ejecutar acciones climáticas reales, que en vez de enfocarse en la mitigación, se debe trabajar en la adaptación. Por ejemplo, el Día sin Carro es una acción de mitigación para reducir los niveles de emisiones de fuentes móviles, pero los estudios comprueban que eso poco aporta, es más una actividad mediática.

En cambio una acción clara es la de proteger a nuestra ciudad frente a las amenazas del cambio climático. De acuerdo con la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático, del 2010 al 2040 se estima que la temperatura de Manizales se mantenga, pero la de las zonas cálidas como el Kilómetro 41 aumente entre 0,5 y 2 grados. Asimismo, al 2040 lloverá hasta el 40% más de lo que llueve ahora, sobre todo, en la parte oriental, donde actualmente vemos lluvias torrenciales y desbordamiento de las quebradas Manizales y Minitas.

Tenemos una ciudad absolutamente vulnerable al impacto del clima, tenemos advertencias de que los próximos 20 años serán más críticos, por eso las acciones son urgentes, gestionar la adaptación urbana y rural, con mitigación del riesgo, planificación de la construcción y mejores prácticas sostenibles en el campo. Se requiere unanimidad en el enfoque del territorio, más recursos para educación ambiental y pedagogía para que haya cambios en la forma en que consumimos.

 

Estamos a medio camino de la sostenibilidad ambiental

Daniel Hurtado, director de Manizales Cómo Vamos, maestro en Ciencias Sociales

Asumir como horizonte los Objetivos de Desarrollo Sostenible, esta es una decisión oportuna como ciudad, nos sitúa en una discusión más amplia y en un propósito más global para entender y transformar aquello que es un concepto de calidad de vida integral. Lo que decidimos como ciudad, cada quien desde su lugar, desde lo público, lo privado, desde lo académico o desde la sociedad civil, puede estar encaminado a estos propósitos más amplios.

Tener una mayor conciencia ambiental es un acierto, siempre y cuando nos permita reconocer nuestra actualidad, nos permita trazar rutas sostenibles de desarrollo. El Índice de Competitividad de Ciudades nos recuerda que Manizales, particularmente en el pilar de sostenibilidad ambiental está en una posición relativamente positiva en el país, como el número 3 con un puntaje de 4,68. No perdamos de vista que este puntaje está a medio camino del ideal de ser un puntaje de 10. Nos está mostrando que estamos a medio camino en lo que podría ser ese ideal de sostenibilidad.

Este pilar expresa contrastes internos para Manizales. Si bien en gestión ambiental y del riesgo ocupamos una segunda posición, en el caso de los activos naturales nuestra posición es 30 entre 32. Esto quiere decir que, mientras contamos con avances muy significativos en términos de empresas certificados con ISO14001, tenemos rezagos en términos de áreas protegidas y en el control de emisiones de CO2 de fuentes fijas.

Las decisiones como ciudad y como Alcaldía deben ir encaminadas a reconocer estos puntos, y proponer y ejecutar acciones que potencien este anhelo de ser sostenibles ambientalmente, será una muestra relevante de cómo los discursos se convierten en acciones que transforman la realidad.

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16 noviembre, 2021