En el día Mundial de la salud: Suicidios, atención de salud pública

Abril 7 de 2017

62 casos de suicidios en Caldas, fueron los registrados durante 2016 según información suministrada por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. 35% de éstos se presentaron en la capital caldense. Estas nuevas cifras revelan que Manizales logró bajar la tasa de suicidios de 7,47 en 2015 a 5,9 en 2016.

Sin embargo, y aunque el panorama puede ser alentador, sigue preocupando que entre 2009 a 2013, la ciudad haya registrado la menor tasa de suicidios, y que entre el periodo de 2014 a 2015 éste se haya elevado.

Analizar esta problemática es complejo. Conocer la mente humana es aún más difícil. Sin embargo, pasar de 31 casos en 2015 a 22 en 2015 deja entrever que la gestión institucional que se está realizando para contrarrestar la problemática, está teniendo resultados positivas.

Bajamos entre las ciudades de la Red Cómo Vamos

El 2015 había sido un año preocupante para Manizales en este aspecto con relación a las demás ciudades que integran la Red Cómo Vamos.

Para ese período -2015- la capital caldense ocupó la primera posición como la ciudad con mayores casos de suicidios por cada 100.000 habitantes. Con las nuevas cifras emitidas por Medicina Legal, la ciudad vuelve a la cuarta ciudad con mayoría de casos, por debajo de Ibagué 8,7, Pereira 7,3 y Medellín con 6,7.

Luego de Manizales se ubican Cúcuta 4,7, Barranquilla 4,2, Bogotá 4,2, Bucaramanga 4,1, Cartagena  3,0, Santa Marta 2,9 y Cali 2,8.

De las ciudades Cómo Vamos, los casos en los que se presenta disminución de este suceso -aparte de Manizales- entre 2015 y 2016 fueron Bucaramanga, Cúcuta, Santa Marta (ver Informe de Calidad de Vida 2016)

Hombres, siguen siendo la tasa más alta

Aunque las cifras disminuyen, en el contexto local, siguen siendo los hombres los que mayor predominancia tienen al suicidio.

De los 22 casos presentados en Manizales, 20 de ellos se presentaron en hombres, 5 fueron hombres entre 25 a 29 años y 4 entre 15 y 17 ¿Por qué?

Según el mismo documento emitido, de los casos de suicidios en hombres, 10 no presentan causa aparente, 4 se dieron por desamor, 2 por conflicto con la pareja o expareja, 2 más por enfermedades mentales y 2 por razones económicas.

Siendo así las cosas se puede concluir que la familia y la institución educativa a la que pertenecían estas personas, debieron ser los primeros en percibir “algo negativo”. Posteriormente, el sistema de salud debió atender de manera oportuna estos casos.

Si no hay explicación debe haber acción

Puede que hoy en día las problemáticas de desamor o de enfermedades mentales o de maltrato no difieran mucho de los que se presentaban hace 10 o 15 años.

Lo que si varía constantemente es el acceso a la educación y nuevas tecnologías. Poner en evidencia contextos privados al escrutinio público es aún más fácil que solicitar una cita con un especialista. Y tal vez, al interior de la familia no están preparando a los jóvenes a afrontar este tipo de situaciones

Es por ello que, todos los factores que adolecen a esta problemática deben entenderse como una deficiencia en la calidad de vida que se le ofrece a los ciudadanos. Es decir que debe construirse una estrategia de ciudad que no sólo genere factores de prevención, sino que también explique a qué se debe que la ciudad -aunque en la actualidad presente una leve mejoría en sus indicadores- haya pasado de tener una tasa de suicidio de 5,43 por cada 100.000 habitantes en 2013 a 7,57 en 2015.

¿Qué ocurrió durante este periodo? ¿Qué cambios experimentó la ciudad para aumentar estos indicadores?

07 abril, 2017