#ColumnaCómoVamos: Mi voz, mi ciudad (II), por nuestro director, Daniel Hurtado Cano

La vida humana es una experiencia singular, convivimos con otros y con nosotros mismos en todo momento. El encuentro con el otro no es solo aquel que está presente ante nosotros, también es ese otro que está lejano, no solo físicamente, también temporalmente. Nuestro día a día está permeado por sentidos y significados colectivos que nos anteceden, nos incluyen y nos proyectan. En este entramado que llamamos vida cotidiana, la calidad es un concepto que puede definirle. ¿Cuál es esa vida que se vive? ¿Qué hace que una vida tenga sentido y valor de ser vivida? La pregunta implica una respuesta propia, una alternativa colectiva que nos une como comunidad.
Una ciudad, una ruralidad, un territorio, se vive de manera diversa y, sobre todo, se significa siempre y cuando haya un actor social que le dé sentido. Ese sentido se expresa a partir de valores, imaginarios, cultura, percepciones. Una percepción expresa lo que acontece en una persona, es una subjetividad puesta en escena. La percepción está soportada en la experiencia directa, en la información que se tiene disponible, en las voces de los cercanos y lejanos, en nuestros estereotipos y prejuicios. La percepción soporta expresiones de la vida cotidiana.
Durante el mes de noviembre, en alianza con la Red de Ciudades Cómo Vamos, preguntamos a los manizaleños cómo estaba su calidad de vida en tiempos de covid-19, pandemia y de reactivación económica. Fue la segunda medición que realizamos este año, la primera fue a finales de julio y mediados de agosto. He aquí algunos de los resultados más significativos de esta encuesta virtual de carácter no probabilístico con control de cuotas por sexo, rangos de edad, niveles socioeconómicos y por zona de la ciudad. Fue respondida por 1192 personas en el área urbana y 47 en el sector rural:
Entre aquellos que respondieron la encuesta prima el pesimismo, 1 de cada 2 personas considera que las cosas no van por buen camino, 1 de cada 4 no saben si las cosas van por buen camino o no.  Los encuestados mayores de 55 años manifiestan que su salud mental y física mejoro en tiempos de pandemia. La mayoría de los encuestados prefieren esperar a que se encuentre una vacuna para que los estudiantes regresen a sus clases presenciales. Existe una satisfacción generalizada con los servicios públicos, excepto con el internet: 1 de cada 2 encuestados manifiestan estar insatisfechos, 1 de cada 4 no están ni satisfechos ni insatisfechos. El 76% de los encuestados que manifiestan tener menores de 6 años en su hogar, no están de acuerdo con enviar a los niños y niñas a clases presenciales.
Son percepciones, son expresiones de cómo se vive y se experimenta la vida social.
La mayor inseguridad en los barrios se percibe en los estratos bajos y en los encuestados entre los 36 y 45 años. Para los encuestados en la zona urbana, el principal problema del sistema de justicia en el país es la corrupción. Solo el 18% de los encuestados asistieron a espacios virtuales de participación. Una cifra que llama la atención: 6 de cada 10 encuestados estarían dispuestos a entrar a un nuevo confinamiento dada la situación de Manizales en el mes de noviembre.
Dos oportunidades para la Administración municipal: mejorar la forma cómo comunican sus decisiones y medidas tomadas ya que el 44% de los encuestados no están satisfechos en este sentido; mejorar los mecanismos de consulta a la ciudadanía frente a las medidas tomadas: el 50% de los encuestados se sienten insatisfechos.
La percepción, entrelazada con indicadores objetivos y teoría, producen conocimiento.
Feliz navidad de parte del equipo de Manizales Cómo Vamos www.manizalescovamos.org.

Fecha de publicación: 18 de diciembre del 2020

 

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18 diciembre, 2020