#ColumnaCómoVamos: Hablando con los datos, por nuestra líder técnica, María Camila Sanint Sanint

El desarrollo de un municipio es un proceso complejo que tiene relación con dinámicas sociales, ambientales y económicas que impactan la calidad de vida de las personas. Esta fórmula requiere múltiples aportes para alcanzar mayores niveles de bienestar. Sin embargo, un prerrequisito es la información a la que tenemos acceso. Fortalecer nuestros sistemas de información es un primer paso para tomar buenas decisiones, pues lo que no se mide no puede ser mejorado.
Para el desarrollo, la información tiene que ser protagonista. Constantemente vemos ejemplos de decisiones desinformadas y esfuerzos desperdiciados que parecen ir en contra de lo que la gente necesita. En cambio, cuando los datos se analizan de forma correcta, pueden decirnos mucho sobre las alternativas que debemos tomar.
Para entender el valor de la información, imaginemos lo que pasaría si los datos hablaran… ¿qué nos dirían sobre Manizales? Con seguridad nos contarían historias del pasado, nos mostrarían cosas que están sucediendo hoy y estamos ignorando, y nos darían una alerta sobre lo que puede pasar en unos años.
Del pasado, probablemente los datos nos dirían que casi 100 mil personas salieron de la pobreza en los últimos diez años y que el número de homicidios se ha reducido a la mitad. También nos contarían historias de lo que no hemos hecho bien, escucharíamos cómo la cantidad de basura que generamos aumentó en un 70% desde 2008 y habría algún reproche porque los esfuerzos por recuperar los residuos no han sido suficientes, pues representan apenas el 1% de las basuras dispuestas.
Las historias del presente son igual de valiosas, pero aquí los datos empiezan a quedarse cortos en palabras porque los sistemas de información no están tan actualizados. Si tuviéramos acceso a datos en tiempo real seguro que nos darían un aviso cuando la contaminación ambiental esté en niveles peligrosos para la salud. Esto es algo en lo que algunas ciudades colombianas como Bogotá y Medellín han avanzado.
A pesar de la limitante mencionada -no tener los sistemas suficientemente actualizados-, tener acceso a información reciente es lo que nos permite tomar decisiones acordes al contexto municipal. Unos datos más recientes nos contarían que, aunque las muertes violentas se han reducido, los accidentes de tránsito, los homicidios y los suicidios siguen siendo la principal causa de muerte en menores de 45 años.
Por último, los datos también nos hablarían sobre lo que puede pasar en el futuro. Estas historias son las más difíciles de contar, pues predecir el comportamiento de algunos indicadores como la actividad económica trae consigo mucha incertidumbre. Esta predicción está afectada por múltiples factores externos que pueden generar shocks (como el covid-19) y cambiar la tendencia esperada. Sin embargo, arriesgándose a mirar hacia adelante, los datos nos dirían que en Manizales la transición demográfica es más acelerada en comparación con el resto del país y en consecuencia nos invitarían a reflexionar en cómo esta dinámica implica repensar desde ya la forma en que está organizado el municipio.
Podríamos seguir escuchando lo que los datos tienen para decirnos, sin embargo, el verdadero aporte que nos hacen es que cuentan historias, y estas historias revelan rostros de personas, familias y comunidades que habitan el territorio, entonces… ¿qué hacemos con lo que nos dicen los datos? Tener información de mejor calidad es un primer paso para tomar mejores decisiones. Conocer el municipio permite diseñar políticas públicas que estén orientadas a alcanzar metas claras, que resultan de evaluar lo bueno y lo malo y logran establecer prioridades.
Si quiere seguir hablando con los datos, lo invitamos a visitar www.manizalescomovamos.org.

 

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14 agosto, 2020