#ColumnaCómoVamos: Carta a la primera infancia, por nuestro director, Daniel Hurtado Cano

Este 2020 es un año extraño. Quizás hayan escuchando esto ya muchas veces. Nunca antes nos había pasado, es la primera vez que lo estamos viviendo. Quizás sean frases ya tan cotidianas y comunes que el sentido de lo que expresan se esté volviendo difuso. ¿Es algo extraño para quienes hemos estado durante más tiempo en este mundo que aquellos que como ustedes apenas están en sus primeros años? Probablemente haya muchos más años con los cuales comparar. Sin embargo, para ustedes, con sus meses, 1, 2, 3, 4 o 5 años de vida, pueda ser algo novedoso, diferente de cómo había sido antes, pero sin mayor oportunidad de contraste.
Hemos dicho que es un año cargado de incertidumbre. Para ustedes, un año particular donde una personalidad se está estructurando, en gran parte, en compañía cercana a sus familias, a sus seres queridos que no necesariamente estarían cercanos si este 2020 no fuera un tanto extraño. Estar juntos cotidianamente es una realidad que nos ha convulsionado a todos, una cercanía que antes no habíamos experimentado entre todos nosotros. Más allá del compartir de un hogar, de una vivienda con cuartos compartidos, este estar juntos es algo que es nuevo para todos.
Un lenguaje va construyéndose, una mayor conciencia frente a lo que soy como niño, una mayor habilidad para relacionarme con otros niños y niñas, sobre todo para todos aquellos que a sus 5 años transitaron en medio de la virtualidad su etapa de transición. ¿Acaso esto es el jardín o el inicio del colegio? ¿A través de una pantalla? Es la realidad de quienes realizaron transición durante este 2020. Esa necesidad del contacto físico, divertido, institucional, recreativo, ha estado limitada para desplegar otras potencias en ese ser que se va construyendo.
Este año extraño, ese deseo de estar con abuelos, con padres y madres, de visitar a los amigos del jardín o del colegio. ¿Acaso lo natural es estar juntos constantemente? No necesariamente, habrá que tener apertura para encontrarse con los desconocidos, en confiar en aquellos que cercanos o lejanos no son inmediatos. El tapabocas no es una prenda natural del vestido nuestro, así hoy sea vital su uso. ¿Nos lavábamos tanto las manos cuando éramos también niños? Seguramente no. ¿Era posible permanecer en casa tanto tiempo? Quizás el internet nos ha ayudado. Ojalá el trabajo de tu padre y de tu madre se haya mantenido. Si no, que haya sido posible recuperarle prontamente.
No están solos en Manizales. Así la casa parezca grande o pequeña, así la virtualidad les acerque con sus compañeros (si es que ya lo pueden hacer), en Manizales hay más de 26 mil niños y niñas menores de 5 años, ¿Fuiste o estás siendo alimentado con leche materna? Ojalá que sí, el año pasado no sabíamos quiénes sí y quiénes no, ¿Te quedaste en casa solo con tu familia o te quedaste mientras estabas virtualmente en jardín? Imagínate que en el 2019 solo uno de 5 amigos y amigas estuvieron en jardín y prejardín. ¿Te gustó ese tiempo? ¿Lo recuerdas? Seguro que sí. Este tiempo virtual pasará, quizás no se desaparecerá del todo, quizás, por el contrario, complementará lo que presencialmente suceda.

Fecha de publicación: 4 de diciembre del 2020

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04 diciembre, 2020