Re-significación desde la mirada del habitante: nuevo rumbo del Macroproyecto San José

foto-1Una reformulación del Macroproyecto San José inclusiva, participativa y que ofrezca condiciones aptas de habitabilidad, será el rumbo que tomará el proyecto. El compromiso de la nueva gerencia ha sido no expropiar más terrenos y construir un proceso equitativo para toda la comunidad.

Así lo explicó el Gerente de la Empresa de Renovación Urbana de Manizales (ERUM), Óscar Montoya González, quien fue enfático en afirmar que el Macroproyecto necesita involucrar más a la ciudadanía.

“Precisamente eso es lo que ha reclamado la comunidad, mayor participación, y no que les tumben las casas sin tener en cuenta el arraigo e identidad cultural que ha permanecido con esta población desde su fundación”, explicó Montoya González.

La entrevista con el Arquitecto, egresado de la Universidad Nacional de Colombia, permitió la construcción del informe especial del décimo de los #12RetosManizales: “Impulsar grandes proyectos de ciudad”. Con éste se busca ofrecer a la comunidad herramientas de análisis con respecto al beneficio que la culminación del Macroproyecto le traerá a la ciudad, siempre y cuando no interfiera negativamente en la calidad de vida de los habitantes de la comuna San José.

Garantías de hábitat

El objetivo del Macroproyecto San José se fundamenta en la generación de suelos para procesos de renovación urbana que es lo que se conoce como la zona mixta, y avances en los procesos de reasentamiento por riesgo de las viviendas que se ubican de la Avenida Colón hacia abajo, como por ejemplo los barrios Las Delicias, Sierra Morena, Colón, Maizal, Galán, Avanzada, Jazmín, Asís, entre otros.

“En este segundo aspecto estamos trabajando fuertemente. Estamos evaluando si en realidad las viviendas que habitan en esos barrios deben ser reasentados, pues se han estudiado casos puntuales en donde no es necesario trasladarlos y cambiarles su contexto social”, dijo el Gerente de la Empresa de Renovación Urbana de Manizales.

Además, agregó que se debe reasentar a los que estén en riesgo, y a los que no mejorarles el barrio con procesos de movilidad, de accesibilidad, con la creación de nuevos equipamientos, optimizar las condiciones de habitabilidad de las viviendas, procesos de legalización, llevar espacio público, infraestructura de servicios públicos.

Una agenda ciudadana

Para lograr esta reformulación, desde la ERUM se creó una nueva agenda de la mano con los líderes y familias de la comuna San José -que incluye a las Juntas de Acción Locales, Juntas de Acción Comunal, organizaciones comunitarias permanentes en el territorio, líderes naturales, entre otros – que se divide en cinco etapas:

Primero, es la construcción del Plan de Acción con todos los líderes, ampliado a sectores como academia, gremios, privado, entre otros. Como valor agregado, de esta fase saldrá un “gran pacto” o un gran acuerdo de ciudad donde se va a plasmar todo lo decidido.

La segunda parte es terminar de construir los apartamentos y concertar con todos los líderes una zona de reasentamiento precisamente de los apartamentos en construcción.  A la fecha, se han construido y entregado 24 apartamentos; se avanza con un 82% en la construcción de la Unidad de Ejecución Urbanística II, en III se tiene adelantado un 62.20%, y en las IV y V un total del 3.7%.

“Es decir que entre las unidades II, III, IV y V son 640 apartamentos más; en diciembre de 2016 se terminan de construir en 172, 108 de la Unidad de Ejecución III y 64 de la II. Sin embargo, no quiere decir que los vamos a entregar en diciembre, porque esa postulación que vamos a hacer para esas 172 familias, es lo que vamos a concertar con todos los líderes, y así controlar que las viviendas que “se desocupen” son porque en verdad están ubicadas en zonas donde hay un alto riesgo”, argumentó el Arquitecto Óscar Montoya. Este proceso también lo acompañará la Unidad de Gestión del Riesgo y la Secretaría de Planeación.

El tercer paso es la reformulación del Macroproyecto ante el Ministerio. Cuarto, la inclusión de instrumentos de gestión del suelo con la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial, que permitan que esa nueva reformulación del Macroproyecto se de en una gestión público-privada.

“Por último, pero no menos importante, es el desarrollo de la zona mixta que es el almendrón de todo el Macroproyecto, ya que es la contribución a la ciudad para aliviar el déficit cuantitativo de vivienda que se presenta actualmente”, expuso el Gerente.

¿Cuándo se verán los resultados?

Ante esta pregunta Óscar Montoya explicó que el proceso con los líderes se desarrollará entre tres a cuatro meses y la reformulación abarcará de cinco o seis meses. Sin embargo, las etapas se trabajarán a la par, con el fin que en un lapso de un año se consoliden todos los cambios y se tengan todos los apartamentos construidos.

El nuevo rumbo del Macroproyecto trae consigo una esperanza para los habitantes no sólo de la comuna sino también de la ciudad, puesto que la inexactitud de los hechos, los continuos aplazamientos y las reubicaciones sin contexto, han generado dudas, desapego y desconfianza hacia un proyecto que le aportará desarrollo a la ciudad en un largo plazo.

La tarea como ciudadanos es seguir monitoreando estos avances y verificar que éstos se basen en la concertación, participación e inclusión de la comunidad.

Más información relacionada con la calidad de vida de Manizales, ingresando a nuestra página web: http://manizalescomovamos.org/

03 noviembre, 2016